Pino intenta blanquear con sus medios afines su actitud ultra en el pleno de Vélez-Málaga tras acabar expulsado
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José Pino vuelve a intentar convertir un episodio de tensión institucional provocado por sus propias formas en un relato de victimismo político. El portavoz de Andalucía X Sí en el Ayuntamiento de Vélez-Málaga ha activado de nuevo su maquinaria mediática afín para tratar de blanquear lo ocurrido en el último pleno municipal, donde acabó expulsado de la sesión y tuvo que ser acompañado fuera del salón por agentes de la Policía Local.
Lo que algunos pretenden vender ahora como una supuesta persecución política fue, en realidad, la consecuencia de una actitud bronca, desmedida y alejada del respeto que exige una institución pública como el Ayuntamiento de Vélez-Málaga. Pino volvió a elevar el tono, interrumpir el normal desarrollo del pleno y protagonizar una escena impropia de un representante público.
Tras su expulsión, lejos de asumir responsabilidades o pedir disculpas por el espectáculo ofrecido, el dirigente de Andalucía X Sí optó por alimentar el relato de la víctima. Para ello, utilizó incluso una fotografía publicada por él mismo, intentando presentar como una agresión política lo que no fue más que la aplicación del orden en una sesión plenaria tras reiteradas advertencias.
La imagen, difundida con clara intención propagandística, buscaba fabricar una escena de martirio político: Pino saliendo del pleno acompañado por la Policía Local. Sin embargo, esa fotografía no tapa lo esencial: que fue expulsado por su comportamiento y por no respetar el desarrollo institucional de la sesión.
A partir de ahí, sus pseudomedios afines han tratado de construir una versión amable de los hechos, desviando el foco de la cuestión principal: la actitud ultra y descontrolada que volvió a exhibir en el pleno. En lugar de analizar por qué un concejal termina expulsado, prefieren señalar a otros, fabricar culpables externos y presentar a Pino como víctima de una conspiración. Uno de ellos, incluso, lo compara con el exconserje acusado de sustraer documentos sensibles de Asuntos Sociales de Vélez-Málaga; una comparativa que flaco favor hace a Pino y que lo pone en el candelero.
Pero los hechos son tozudos
Pino fue advertido, Pino continuó con su actitud y Pino acabó fuera del pleno. Y todo ello ocurrió en un contexto especialmente incómodo para él: después de quedar señalado por su papel en la Mancomunidad y por su pacto político con el Partido Popular -como él mismo confirmaba minutos antes-, pese a haber construido durante años un discurso público contra quienes ahora sostienen sus cargos y su presencia institucional.
El episodio cobra aún más relevancia porque Pino, que llegó a presumir de su peso en la Mancomunidad, ha quedado políticamente vinculado a decisiones que afectan directamente al bolsillo de los vecinos y vecinas de Vélez-Málaga, entre ellas "la subida del recibo del agua", como así le recriminó el concejal de Hacienda, Manuel Gutiérrez. . Cuando se le recuerda esa contradicción, su respuesta no es dar explicaciones claras, sino elevar el tono, victimizarse y recurrir al ruido mediático.
La estrategia parece evidente: cambiar el foco. Donde debería haber explicaciones sobre su pacto, sus cargos y las consecuencias para la ciudadanía, se intenta colocar una fotografía, un relato victimista y una campaña de blanqueamiento político.
Vélez-Málaga no necesita representantes que conviertan cada pleno en un espectáculo. Necesita explicaciones, responsabilidad y respeto institucional. Y lo ocurrido vuelve a dejar una pregunta encima de la mesa: ¿por qué José Pino prefiere hacerse la víctima antes que dar la cara por sus contradicciones políticas?





















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