El Ayuntamiento denuncia que Pino vuelve a negarse a oficiar bodas pese a cobrar cerca de 80.000 euros de sueldos públicos
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El Ayuntamiento de Vélez-Málaga ha denunciado nuevamente el incumplimiento del Reglamento de Bodas Civiles por parte de concejales de la oposición y ha señalado directamente al grupo municipal Andalucía Por Sí, encabezado por José Pino, cuya supuesta falta de disponibilidad podría poner en riesgo varios enlaces programados para este próximo fin de semana.
La denuncia vuelve a colocar en el centro de la polémica al portavoz de AxSí, que estaría negándose en numerosas ocasiones a oficiar las bodas que le corresponden conforme al reparto aprobado por el Pleno municipal. Una negativa especialmente difícil de justificar cuando Pino percibe importantes cantidades procedentes de las administraciones públicas y acumula responsabilidades tanto en el Ayuntamiento como en la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía.
Las cifras atribuidas públicamente a sus diferentes ingresos y cargos sitúan sus percepciones anuales cerca de los 80.000 euros. Una cantidad que abre una pregunta inevitable: ¿para qué está José Pino en las instituciones si después se niega a realizar una de las funciones básicas que corresponden a los concejales?
No resulta coherente cobrar decenas de miles de euros de dinero público, presentarse como representante de los vecinos y, cuando llega el momento de asumir un turno reglamentario, alegar reiteradamente que no se tiene disponibilidad.
Un reglamento obligatorio para todos
El Reglamento de Bodas Civiles fue actualizado y aprobado por el Pleno del Ayuntamiento de Vélez-Málaga el 23 de septiembre de 2024. La normativa establece que todos los concejales de la Corporación deben participar en la celebración de matrimonios civiles mediante un sistema proporcional, según la representación de cada grupo político.
El objetivo es garantizar que las parejas puedan contraer matrimonio en la fecha y hora solicitadas, sin depender de la voluntad personal o de los intereses políticos de un determinado concejal.
El concejal de Servicios Generales y Gestión Municipal, Juan Fernández Olmo, ya denunció esta situación en octubre de 2025. Sin embargo, casi dos años después de la aprobación del reglamento, algunos ediles continúan recurriendo a excusas y alegaciones para evitar los turnos asignados.
«Algunos concejales de la oposición siguen negándose a cumplir con los turnos establecidos, recurriendo a excusas y alegaciones que impiden atender una obligación recogida en el propio Reglamento para todos los miembros de la Corporación Municipal», ha señalado Fernández Olmo.
AxSí comunica que ninguno de sus concejales está disponible
Según ha explicado el responsable municipal, la secretaria del grupo político Andalucía Por Sí comunicó que ninguno de sus concejales estaba disponible para oficiar una de las bodas previstas este fin de semana.
Fernández Olmo también ha destacado que el portavoz de AxSí se niega en numerosas ocasiones alegando falta de disponibilidad, aunque sí habría oficiado otros matrimonios de ciudadanos concretos.
Este comportamiento alimenta otra cuestión: ¿puede un representante público elegir qué bodas celebra y cuáles rechaza?
Los concejales no están en el Ayuntamiento para seleccionar a qué vecinos atienden, sino para representar al conjunto del municipio. La celebración de bodas civiles no es un favor personal ni una actividad que pueda realizarse únicamente cuando interesa. Es una función institucional regulada y repartida entre todos los miembros de la Corporación.
¿Tiempo para pedir el voto y barrer naranjas, pero no para cumplir el reglamento?
La negativa contrasta con la intensa actividad pública y propagandística desarrollada habitualmente por José Pino. El portavoz de AxSí sí encuentra disponibilidad para recorrer viviendas pidiendo el voto, grabar vídeos para sus redes sociales, protagonizar enfrentamientos políticos o aparecer ante las cámaras barriendo naranjas.
Sin embargo, cuando una pareja necesita que un representante municipal oficie su enlace en el turno que corresponde a su grupo político, la respuesta vuelve a ser que no existe disponibilidad.
La pregunta es clara: ¿se utiliza el sueldo público para trabajar por todos los vecinos o para mantener una campaña electoral permanente?
Cobrar cerca de 80.000 euros anuales de distintos organismos públicos exige algo más que hacer vídeos, visitar domicilios o escenificar gestos ante una cámara. Exige asumir responsabilidades, respetar los reglamentos y cumplir con las funciones inherentes al cargo.
No se puede reclamar constantemente más reconocimiento, más representación y más protagonismo institucional y, al mismo tiempo, desaparecer cuando toca prestar un servicio concreto a los ciudadanos.
Las parejas no deben pagar las consecuencias
Desde el Ayuntamiento se insiste en que esta situación debe terminar y se han trasladado disculpas a las parejas que pudieran verse afectadas.
«Los concejales somos servidores públicos y tenemos la obligación de atender a los ciudadanos. No podemos elegir a quién prestamos este servicio, ya que representamos al conjunto del municipio», ha afirmado Fernández Olmo.
El problema ya no puede presentarse como una incidencia aislada. El propio responsable municipal asegura que se trata de una conducta reiterada que ya fue denunciada hace meses y que continúa reproduciéndose.
José Pino debe aclarar por qué, mientras mantiene sus retribuciones, sus cargos y su permanente actividad política, no encuentra tiempo para cumplir los turnos establecidos en el Reglamento de Bodas Civiles.
Porque si un concejal cobra del dinero de todos, pero se niega repetidamente a atender una obligación institucional, la pregunta que muchos vecinos pueden hacerse es sencilla: Entonces, ¿para qué está?





















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